Quién Soy

"Soy lo que soy: un individuo, único y diferente, con una historia lineal de impulsos y urgencias ancestrales, una historia de sueños, deseos y de experiencias especiales, de las que soy la suma total". Charlie Chaplin.

Mi formación es un cóctel de Coaching, Design Thinking y Psicología Positiva.

Eugenio Pardo

Coaching, Design Thinking y Psicología Positiva

En mi recorrido vital siempre he tenido una mayor simpatía por los que forman parte de minorías, de los débiles, de los raritos y de los rebeldes. Es algo que he sentido desde muy joven y mi propia actitud me ha llevado a cuestionarme los caminos convencionales. Así pues es lógico que el trabajo con jóvenes y adolescentes con dificultades, problemas o crisis vitales, me apasione, es fácil ver en ellos todo el potencial que atesoran tras las corazas y actitudes que muestran.

Mis dos cualidades esenciales son mi capacidad para disfrutar de la vida y de cuestionarme todo. Tengo una gran fe en el ser humano, en las religiones nunca la tuve, y eso junto con esa capacidad de ver las cosas positivas y el poner en duda las creencias establecidas y las etiquetas me resulta de gran valor para conectar con los mas jóvenes. Sé con absoluta certeza que la gran mayoría de los jóvenes y adolescentes, por muy desesperada que sea nuestra visión de ellos a veces como padres, disponen de capacidades suficientes para lograr sus metas y superar sus baches.

Mi adolescencia y juventud fue estupenda, sin ser brillante académicamente sacaba los cursos, practicaba mucho deporte (sobretodo baloncesto), tenía unas amistades maravillosas que mantengo a día de hoy y dedicaba tiempo a mi gran hobby: la observación de la naturaleza, siempre he tenido todo tipo de animales y plantas, fue sencillo entender que formamos parte de un todo del que no nos podemos desvincular, somos naturaleza, la naturaleza no es algo externo al humano, y cuanto mas nos desconectamos de ella, cuanto mas nos digitalizamos, peor estamos de la cabeza. Siempre ha habido rebeldía en mi vida, cuestionamiento de lo establecido y pensamiento crítico, pero eso no me generó una juventud especialmente conflictiva. Evidentemente no era un hijo perfecto, no existe eso, como no existen los padres perfectos, casas perfectas, parejas perfectas o vidas perfectas, la realidad siempre es imperfecta, y bueno, conocí la marihuana, las noches, los conciertos, viajes, es una parte mas de mi juventud y la experimentación forma parte de esa etapa, no tiene sentido querer mostrarme como un joven modélico porque no creo que lo fuese desde un punto de vista convencional o tradicional, pero siempre he sido - parafraseando a Machado - en el buen sentido de la palabra, bueno. Y si algo no era, ni soy, es complaciente, el precio que se paga por intentar complacer a todo el mundo es dejar de ser tú mismo.

Así que no, no me dedico a esto por haber sufrido bullying, por haber tenido una autoestima baja, por no haber tenido amigos o porque me hubiese costado hacer amistades, por haber atravesado una juventud muy problemática, etc., lo hago porque me resulta infinitamente gratificante acompañar a las personas en su crecimiento e impactar de forma positiva en su vida.

Lo que me importan son las personas, no los curriculums, ni lo que tienen, ni lo que no tienen, ni las etiquetas que traigan, me importa que la persona descubra como primer paso quién es, sus principios esenciales, y qué sentido puede encontrar a sus acciones y a su vida desde los valores importantes para ella.

A día de hoy tengo clarísimo que para poder ejercer de manera eficaz como Coach de jóvenes y adolescentes es imprescindible:

La formación necesaria y el interés y la curiosidad por seguir aprendiendo continuamente la profesión. Nunca se deja de crecer.

Tener un poso vital por el paso de los años y haber acumulado muchas experiencias, entre ellas la de ser padre la considero muy valiosa para mi oficio.

Haber alcanzado una gran paz y tranquilidad espiritual. La estabilidad emocional es esencial a la hora de poder escuchar y atender a otros.

Honestidad y Humildad. Soy consciente de mis capacidades y eso no me impide derivar a otro tipo profesional si lo considero necesario.

Es precioso el proceso de acompañamiento a jóvenes y adolescentes. Es cierto que es una etapa compleja la que atraviesan, difícil, en la que se está construyendo y afianzando su personalidad, por eso es muy agradecido ver en ellos su evolución y su crecimiento, como ganan en seguridad y aumenta su autoestima desde el conocimiento de quiénes son y de los principios vitales que son realmente importante para ellos. Me siento muy afortunado de tener un trabajo tan maravilloso.

¿Siempre funciona y es efectivo?, pues no, no te voy a engañar, a veces no es el momento vital de la persona el adecuado o simplemente no conectamos. Existe una parte esencial que es la confianza por parte de tu hijo en mí y su verdadero deseo en trabajar. La confianza en sí mismo es algo que yo voy a contribuir a que se active pero yo no doy las soluciones, solo les proveo de herramientas para que musculen y las apliquen en su vida personal y académica, el mérito de alcanzar sus metas es suyo. Si la persona espera llegar a mi y que yo le diga lo que tiene que hacer es mejor que acuda a otro profesional, conmigo va a tener que realizar un esfuerzo para generar sus propias soluciones y escoger sus propios caminos: Tus hijos no tendrán éxito por lo que hayas hecho por ellos, sino por lo que les hayas enseñado a hacer por si mismos.

No siempre me he dedicado a esto, mentiría si dijese que fue mi primera vocación o que llevo 20 años con ello, en realidad empecé en el 2.018. Mi profesión anterior fue Paisajista, diseñaba jardines, y fue una etapa estupenda de mi vida pero hace unos pocos años sentí la curiosidad y necesidad de probar algo nuevo, de aportar algo a otros, y me formé como Coach.

Especializado en trabajar con jóvenes y adolescentes. Siempre he sido mas de perdedores y perdidos, no vencidos

¿COLABORAMOS?

Si eres psicólogo o coach, tanto si trabajas de forma autónoma como si tienes un centro dedicado a estas actividades, y quieres que colaboremos y encontremos fórmulas ganar-ganar estaré encantado de poder hablarlas contigo.

ALGO IMPORTANTE SOBRE LA COLABORACIÓN

En todas las áreas de la vida los mejores resultados se logran gracias a los esfuerzos de cooperación de dos o mas personas. Las familias y los centros educativos están formados por individuos que conforman realidades interdependientes y, sin embargo, es habitual que las personas aborden este tipo de relaciones con una mentalidad independiente, que equivale a intentar jugar al tenis con un palo de golf: el material no es el adecuado > el enfoque no es el adecuado.

La mayoría de nosotros aprendemos a construir nuestra autoestima a partir de la comparación y de la competición. Creemos tener éxito cuando el otro fracasa, es decir, si gano, pierdes, o si ganas, pierdo. La vida es un juego de suma cero. Hay un solo pastel y es limitado, si el otro consigue una porción muy grande a mi me queda menos.

Pero hay otra forma de afrontar la vida. Ganar - Ganar es una concepción de la vida en la que esta se concibe como un escenario cooperativo, no competitivo. Es una mentalidad y una disposición emocional que busca constantemente el beneficio mutuo en todas las interacciones humanas. Ganar - Ganar significa llegar a acuerdos o soluciones mutuamente beneficiosas y satisfactorias para todos.

Ganar - Ganar se cimienta en el carácter. Una persona, aula, familia u organización de cualquier tipo que aborda los conflictos desde una actitud de Ganar - Ganar posee tres rasgos inequívocos de carácter:

1. Integridad: fidelidad a las propias emociones, valores y compromisos.

2. Madurez: expresión de las ideas y de las emociones con coraje, pero respetando las ideas y las emociones de los demás.

3. Mentalidad de la Abundancia: creer que hay suficiente para todos.

¿Cuánto aumentaría la paz y la tranquilidad en las aulas, en tu trabajo como docente o en tu familia si todos sus miembros abordaran los conflictos desde esta actitud ante la vida?

Las personas que establecen relaciones Ganar-Ganar hacen lo siguiente:

  • Buscan lo bueno que hay en los demás.

  • Comunican sus expectativas con claridad.

  • Solicitan las ideas de los demás y escuchan con empatía.

  • Se comunican con precisión, oportunidad y honestidad.

  • Tratan a los demás con respeto y responden a sus necesidades.

  • Se centran en lo positivo, pero ofrecen retroalimentación constructiva sobre las áreas de mejora.